¿Qué es el síndrome de Burnout y cómo afecta a tu trabajo?

Combátelo con estos 5 tips

Por Sergio Cazadero

El también llamado síndrome de desgaste laboral no solo impacta en tu vida profesional, sino en lo personal y familiar. Pero puedes manejarlo.

El síndrome de Burnout es considerado por la OMS como una de las enfermedades del siglo XXI. Últimamente, se dice que los ambientes laborales son cada vez más competitivos; hay cargas de trabajo que son desproporcionadas, jornadas muy extensas, hábitos de alimentación inadecuados y sobre todo una hiperconectividad digital que tiende a deshumanizar y debilitar nuestra conexión emocional con los demás. ¿Te suena familiar algo de esto?

El burnout es un síndrome psicológico que pone de manifiesto una respuesta prolongada a estresores emocionales e interpersonales crónicos en el ámbito laboral. Este diagnóstico está reconocido por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y tiene como manifestaciones principales el agotamiento y falta de eficacia profesional.

Este agotamiento se expresa principalmente en tres áreas: físicomental y emocional. En un principio, estos síntomas de malestar solo se manifiestan en el ámbito laboral, pero poco a poco se van filtrando en tu vida social y familiar.

¿Qué es lo que lo causa? Es algo sencillo y a la vez tan complicado de contestar, pero principalmente es por dos factores: el entorno profesional y las condiciones laborales.

Estar expuesto de manera casi permanente a altos niveles de estrés, tener poca autonomía, no contar con buenas relaciones en el trabajo y poco apoyo en tu entorno, puede llevarte fácilmente a padecer un estrés crónico que acabe provocando este agotamiento.

Te comparto cinco tips para combatir el burnout y recuperar la energía e ilusión en el trabajo.

1.Identifica los síntomas

Lo primero es distinguir entre un cansancio o aburrimiento pasajero, o si puede ser que estés camino a padecer este síndrome. Si identificas más de tres de estos síntomas, ¡ojo!: sentimiento de agotamiento, fracaso e impotencia, baja autoestima, poca realización personal, dificultad para concentrarte, bajo rendimiento, absentismo, impaciencia e irritabilidad.

  1. Ajusta las expectativas a la realidad

Estar expuesto a un estrés todos los días llega alterar el riego sanguíneo que va al cerebro y puede alterar nuestra percepción de la realidad. Debes aprender a afrontar el estrés mediante técnicas de respiración y relajación. No dejes de hacer varias pausas a lo largo de la jornada de trabajo para llevarlo a cabo.

  1. Fomenta un hobby

Date la oportunidad de tener algún pasatiempo o aficionarte a algo en específico que sea de tu interés. Esto te ayudará a mantener tu mente activa mediante objetivos claros y sobre todo que tengan un significado relevante para ti.

  1. Desconéctate para conectarte

La nueva forma de vida y de trabajo puede resultar verdaderamente agotadora, hoy más que nunca se dice que existe una gran conectividad digital pero muy poca conexión emocional. Comienza a generar más contacto con los que te rodean; que sea más humanizante y efectiva. ¡Ponte en modo avión y apaga las notificaciones!

  1. Pide ayuda

En muchos casos, por más que intentamos salir de este estado por nuestras propias fuerzas, no podemos. Existen diversas alternativas de ayuda profesional que pueden brindarte un acompañamiento para recuperar el control de tu comportamiento y generar hábitos saludables que te ayuden a incrementar tu capacidad de resiliencia.

Date un tiempo para conocer lo que te gusta y apasiona, de esta manera te sentirás con más energía para poder compartirla con los demás y hacer que tus relaciones sean más humanas. Es importante que cuides tus espacios y tiempos personales para fijarte metas y objetivos que te ilusionen. No dejes de apoyarte de  tu red de amigos y familiares.

¡Recuerda! Respeta tu vida personal. Ocúpate de tu familia sin pensar en el trabajo. Valora tu realidad

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